martes, 29 de diciembre de 2020

Te extraño

 

Frente a los versos del poeta yucateco las palabras del aficionado pueden hasta molestar, pero no resisto la tentación de referirme hoy, tras 24 horas de su muerte, a ese hombrecito de talento grande que conocí esa tarde que llegó mi papá del trabajo con un pequeño acetato bajo el brazo, se trataba de un disco de 45 revoluciones que contenía la canción de Somos novios, por supuesto la destinataria era mi mamá. Supongo que fue un presente por aniversario, el caso es que la rolita en cuestión a todos embelesó.

Mi mamá siempre cantaba (lo hacía bastante bien), y las melodías de Armando Manzanero estaban con frecuencia en su lista.

Acostumbrados como estábamos a su presencia sempiterna en los medios y en nuestro medio, pensamos que el simpático chaparrito era eterno y su muerte nos sorprendió a todos.
Hoy me duele un poquito el corazón por su ausencia y por eso dejo esta composición maravillosa para deleite de un posible lector.

“Te extraño
Como se extrañan las noches sin estrellas
Como se extrañan las mañanas bellas
No estar contigo
Por Dios que me hace daño
Te extraño
Cuando camino
Cuando lloro
Cuando río
Cuando el sol brilla
Cuando hace mucho frío
Porque te siento
Como algo muy mío
Te extraño
Como los árboles extrañan el otoño
En esas noches que no concilio el sueño
No te imaginas amor cómo te extraño
Te extraño
En cada paso que siento solitario
Cada momento que estoy viviendo a diario
Estoy muriendo, amor, porque te extraño
Te extraño
Cuando la aurora comienza a dar colores
Con tus virtudes
Con todos tus errores
Por lo que quieras, no sé, pero te extraño
Te extraño
En cada paso que siento solitario
Cada momento que estoy viviendo a diario
Estoy muriendo, amor, porque te extraño
Te extraño cuando la aurora comienza a dar colores
Con tus virtudes
Con todos tus errores
Por lo que quieras, no sé, pero te extraño”

lunes, 7 de abril de 2014

Un colibrí anidó frente a mi ventana

Desde principio del mes de marzo tuve la suerte de ver a una colibrí anidar frente a la ventada del cubículo que comparto con mi compañero Víctor Elías en Cobach.
El pequeño nido era apenas perceptible pues estaba en una de las frondosas ramas bajas de una benjamina que está frente a la ventana. Ella, la colibrí, a quien decidí llamar Emilia, iba y venía todo el tiempo ultimando los detalles para empollar. Yo por supuesto avisé de inmediato a mis amigas y a partir de ese día fuimos atestiguando con qué dedicación protegió su nido. Por esos días nos enteramos de que irían a podar los árboles del colegio. De inmediato nos dimos a la tarea de solicitar que, al menos ese árbol lo dejaran en paz, petición que fue aprobada :)
Cuando supimos que un fin de semana habría una tormenta nos preguntamos si el nido resistiría las lluvias y el viento. Corrían los últimos días de invierno. El lunes a primera hora nos asomamos por la ventana y allí estaba ella quietecita sobre sus huevecillos, había resistido estoicamente la inclemencia del tiempo.
Habían transcurrido como 15 días. Supusimos que ya habrían nacido los colibríes pues de nuevo la madre -¿o sería el padre?- iba y venía con alimento para sus crías. La lluvia había propiciado el aumento de las hojitas del árbol y nos impedían ver el maravilloso espectáculo. Antes de un segundo fin de semana pudimos ver cómo Emilia alimentaba dos piquitos, pero al siguiente lunes sólo se veía una cabecilla:( Emilia no paraba de alimentar a su criatura, aunque poco a poco fue espaciando más sus visitas al nido.
A la semana vimos como el pequeño colibrí ya estaba a punto de volar, no hacía más que mirar de un lado a otro desde su nido. A veces sacaba medio cuerpo y sacudía sus alitas intentando imitar a la madre. El viento parecía demasiado riguroso para su pequeño cuerpo, pero él se mantenía en equilibrio.
El lunes el nido ya estaba vacío, Emilio había volado. Tuvimos la suerte de ver a la mamá dando una vuelta por ahí y, más tarde, el mismo Emilio -pequeñito como el que más- fue a pararse unos segundos al nido para luego seguir volando. Ya no le hemos vuelto a ver, pero dice Víctor que el otro día que hacía mucho frío lo vio en la noche resguardado en su nido. La primavera finalmente llegó y todo hace suponer que la vida, pese a los rigores del tiempo y las dificultades, se impone.

lunes, 27 de enero de 2014

José Emilio Pacheco fue mi vecino

José Emilio Pacheco fue mi vecino durante más de diez años. Él no me conocía; yo sí. Desde la ventana del departamento que compratía con Víctor, ubicado en Choapan 22, colonia Condesa, lo veía salir y entrar, casi siempre en auto, a diferencia de Cristina, su esposa y las hijas, que iban y venían como cualquier otro del barrio. Todo esto hace más de 22 años.
A veces, cuando pasábamos caminando junto a una de las ventanas de su casa que daba a la calle, me ponía de puntitas y me acercaba a mirar para ver si lograba ver algo del interior. No veía nada, la ventana estaba totalmente tapiada de libros, periódicos y revistas. Algunas tardes, mientras Víctor, yo y algún amigo de visita hacíamos la sobremesa tomando café, tuvimos la oportunidad de mirar cuando a casa de los Pacheco llegaba por ejemplo Octavio Paz, a veces Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis o Juan José Arreola y otras celebridades de ese calibre. La dinámica casi siempre era la misma, un chofer los llevaba hasta la puerta, ellos descendían, nosotros los mirábamos, nos emocionábamos y luego podíamos esperar un buen rato hasta que de nuevo salían y los veíamos marcharse. Durante ese tiempo leí dos novelas suyas, El principio del placer y Batallas en el desierto, de la que luego se hizo una película que no me gustó. Más tarde los Tacubos hicieron una rolita muy simpática inspirada en esa historia. Nos mudamos a Tijuana y siempre recordé con gusto la vecindad de tan ilustre personaje. José Emilio Pacheco ya no está en esa casa y algo en mi interior se ha puesto melancólico.

miércoles, 12 de junio de 2013

Saludo a los graduados

No sabía qué título ponerle a esta entrada ¿Despedida?, ¿Golondrinas -puaf!-)? No, definitivamente no debe ser una despedida, sino una felicitación porque se gradúan, porque van avanzando en busca de sus sueños (ya me estoy poniendo cursi -inevitable en situaciones como éstas-) y los perderé de vista, al menos de la forma en que los había estado mirando este último año: tres veces a la semana (a mis tutorados cuatro), durante un montón de semanas. Fueron, casi siempre, encuentros amables, amistosos y laboriosos. Compartimos algunas lecturas memorables, en particular la de Arrugas y Persona Normal, que para mí también fueron una grata novedad. Con los de comunicación me tocó además ir a la Cineteca a ver Buenos Tiempos. Estoy, como muchos de sus maestros, muy encariñada con ustedes. Les deseo mucha sabiduría y temple para enfrentar la vida que les espera. Les quiero mandar un abrazo virtual a través de este blog e invitarlos a seguir en contacto por este medio. Aprendí mucho de ustedes, admiré el empeño y la dedicación que algunos entregan a sus labores académicas, la habilidad de muchos al aprender,ojalá que ese empeño los lleve a lograr sus metas profesionales. A todos les deseo felicidad, alegría y fortaleza moral y espiritual para enfrentar la vida. Gracias por su alegría, su trabajo y muestras amistosas. En las fotos un ramo de flores que me dieron los alumnos de 604 el día de la asamblea. para ustedes, queridos alumnos, puras buenas vibras :)

sábado, 25 de mayo de 2013

Fotomontaje

¿Qué tal un fotomontaje así para la historieta? Este es el dibujo de un ilustrador uruguayo Óscar Scotellaro montado sobre una foto. va la idea para el que la quiera retomar.

viernes, 24 de mayo de 2013

Aportaciones de Miguel

Hola chicos. Les comparto la dirección del blog de Miguel. Lo abrió con el propósito de compartir diversos videos que contribuyen a incrementar nuestra cultura audiovisual. Él, al igual que yo, espera sus comentarios. www.grupovizcaino.blogspot.mx

lunes, 7 de mayo de 2012

Interesante investigación sobre racismo

Vean este video y agreguen un comentario por equipo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Ardientes ideas, crónica (inconclusa) de una vocación incendiaria

“Donde se queman libros, se acaba quemando hombres”
“Donde se quiere a los libros también se quiere a los hombres”.
Heinrich Heine




Quemar libros ha sido, por desdicha, una práctica común en distintas épocas históricas. El odio y el resentimiento han encontrado su receptáculo simbólico en estos objetos que a su vez constituyen la prueba más contundente de la cultura y sabiduría del hombre. Bien vista, la quema de libros simboliza un atentado a la cultura, al hombre. La humanidad mordiéndose la cola, ¡vaya impudicia!

Todas las evidencias apuntan a que en esta suerte de bibliofobia histórica los libros son blanco de ataques en tanto vehículos de conocimiento, medios de propagación de la cultura, no por su condición de libros, sino por su contenido, lo que introduce el ingrediente ideológico en las deliberaciones del tema. Es decir, en cada época y de acuerdo con las luchas ideológicas de los grupos sociales en pugna, los libros que son condenados a la pira representan la derrota (momentánea) de quienes los suscriben, ya sea como autores o como lectores.

La piromanía libresca data de tiempos muy antiguos. La refrencia más remota se localiza en el siglo XIV a.n.e., cuando Akenatón, décimo faraón egipcio, fundador de la primera religión monoteísta, enviara a la hoguera todos los textos contrarios a su pensamiento. A su muerte, los sacerdotes ofendidos se vengaron de él haciendo lo mismo con sus obras. En el año 220 a.n.e. el emperador chino Qin Shi Huang, constructor de la Gran Muralla, destruía toda la historia de su país y toda la filosofía china de Confucio a Lao-Tse, porque sus principios eran contrarios a los suyos.

Ya en nuestra era, en el siglo III, la historia registra la quema de la Biblioteca de Alejandría, aparejada con la sanguinaria muerte de Hipatia, ambos acontecimientos enmarcados en la pugna que entonces se registraba entre cristianos y judíos contra lo que ambos consideraban prácticas paganas. No muy lejos de ahí, en El Cairo, Saladino quemó en 1171 la biblioteca de la ciudad que resguardaba textos contrarios al islam. También en aquella época, hay registros del saqueo, a manos de los cruzados, de la biblioteca de Constantinopla, donde se agrupaba toda la literatura griega.

300 años más tarde, no bien el mundo daba la bienvenida a la imprenta de Gutenberg en la Edad Media, Torquemada, el padre de la Inquisición, haciendo honor a su nombre, daba rienda suelta a sus ímpetus incendiarios acabando con todo aquello que atentara contra los que él decretaba intereses de la Iglesia. “Había que hacer desaparecer las obras traducidas del griego, del hebreo, del árabe y del caldeo, tanto al latín como en lenguas profanas, libros que tuvieran errores de fe y de dogmas, que fueran perniciosos, así como libelos difamatorios contra personas de alto rango” (Bula Inter sollicitudines, Concilio de Letrán 1515).

En América la Inquisición no fue menos activa en materia de piromanía libresca. Importantes obras prehispánicas consideradas por los conquistadores como paganas, fenecieron convertidas en cenizas, como los manuscritos mayas encontrados en la península de Yucatán, destruidos por órdenes de Fray Diego de Landa en julio de 1562. Las llamas alcanzaron incluso el trabajo realizado por misioneros españoles que habían logrado recopilar minuciosamente aspectos de la cosmovisión precolombina, como fue el caso del Códice Florentino, obra en doce volúmenes que con paciencia y dedicación había conjuntado el franciscano Bernardino de Sahagun.

Por esa época también se registra la denominada “Hoguera de las vanidades”, en Florencia, que representó la pérdida de cuantiosos libros y obras de arte. Este festín ardiente fue promovido por Girolamo Savonarola, un religioso dominico que predicaba en contra del lujo, el lucro y la depravación, pero que, paradojas del destino, posteriormente también terminaría en la hoguera a manos de la Inquisición.

Pero aun épocas más recientes y que suelen tener un aura menos oscurantista que la atribuida de ordinario a la Edad Media, cuentan con penosos episodios de quema de libros. La Revolución Francesa, que tiene la fama de ser la primera revolución de la era moderna, o con la que se inaugura la modernidad; fruto, además, de las ideas de la Ilustración, condujo a la quema tanto de archivos parroquiales como de bibliotecas señoriales. Durante la Revolución Francesa (1789) los comuneros destruyeron todos los textos reales y las bibliotecas del ayuntamiento. Así como la guillotina se encargó de poner fin a la vida de miembros de la monarquía y todo aquel sospechoso de atentar contra la revolución, durante el llamado régimen del terror, encabezado por Robespierre, las llamas acabaron también con miles de libros.

El 10 de mayo de 1933 se registró lo que se ha dado en llamar el bibliocausto, porque miles de libros considerados antigermánicos o de autores judíos fueron incinerados en Berlín. En el índex de autores considerados antigermánicos se incluía desde los que tenían tendencias políticas contrarias, como comunistas, hasta los pensadores pacifistas o simplemente librepensadores. El bibliocausto se prolongó durante toda la cruzada nazi en territorios ocupados. Sin embargo, al término de la guerra y tras la debacle del dominio del Tercer Reich, los aliados continuaron con la bibliofobia al confiscar y destruir 30 mil libros de autores alemanes y extranjeros o de todos aquellos textos que tuvieran que ver con la cultura germana.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y la ulterior conformación de bloques hegemónicos, la llamada guerra fría trajo como consecuencia la pugna ideológica entre izquierdistas y derechistas. Durante el largo periodo de esta pugna (1945-1989) libros y lectores que ambos bandos consideraban ideológicamente incorrectos fueron víctimas de la persecución y censura.

En el marco de la guerra fría, los aliados latinoamericanos de uno y otro bando fueron también protagonistas de diversos episodios pirolibrescos. En Chile, luego del golpe militar que derrocó al gobierno izquierdista de Salvador Allende en 1973, la dictadura pinochetista mandó requisar y quemar miles de libros considerados como desestabilizadores, entre los que destacan aquellos escritos por Gabriel García Márquez y otros autores como Neruda, Cortázar y Galeano.

Similar situación se registró en Argentina, luego del golpe militar que en 1976 derrocó al gobierno de Juan Domingo Perón, cuando un alto jefe castrense con asiento en Córdoba, ordenó una quema colectiva de libros, entre los que se hallaban obras de Proust, Vargas Llosa, Saint-Exupéry, además de los ya mencionados, entre muchos otros autores.

Aunque la guerra fría concluyó, la furia flamígera contra los libros y sus autores no ha terminado. Ya sea por cuestiones ideológicas o religiosas, los bibliofóbicos no han dejado de existir. Uno de los casos más recientes lo hallamos en Venezuela, en el estado de Miranda, donde diferentes reportes de prensa dieron cuenta de la quema de más de 60 mil títulos por estar “relacionados con el imperio estadounidense”, según declaraciones de los bibliotecarios que atestiguaron la acción incendiaria.

En México, la regidora de León, Guanajuato, Hortencia Orozco Tejada, junto con miemros de la Coalición Ciudadana por la Familia y la Vida, deshojaron ejemplares de libros de Biología de primer grado, Ciencias I y Formación Cívica y Ética II de secundaria de la SEP, los cuales arrojaron a una tina de metal y les prendieron fuego. Fascinada por el calor de las llamas, la edil dijo satisfecha a la prensa: “ Expresamos nuestro apoyo a la educación sexual basada en valores y nos manifestamos en contra de imposiciones ideológicas y sin perspectiva de familia”. La regidora calificó los libros de la Secretaría de Educación Pública de “perversos” porque “erotizan y pervierten a los niños, además de que fomentan la homosexualidad y la promiscuidad.”

Y como esta historia amenaza ya con quemarme las pestañas, he de poner fin al recuento consignando la más fresca noticia sobre la ya larga afición pirolibresca. Se trata del pastor pentecostal Terry Jones, de Gainesville, Florida, quien cumplió el pasado 20 de marzo su amenaza de quemar el Corán, tras un acto en el que realizó un “juicio contra el Corán”. El pastor Jones afirmó, al terminar su piromaniaca actuación: "Nosotros creemos que partes del Corán, si son tomadas literalmente, sí llevan a la violencia y a actividades terroristas, promueven el racismo o los prejuicios contra las minorías, contra cristianos, contra mujeres".

Hasta el momento de terminar estas líneas no se había tenido noticia de que algún grupo musulmán respondiera con la misma moneda (aunque sí se supo que en represalia había sido atacado un cuartel estadounidense en Afganistán), pero no será de extrañarse que en un futuro no muy lejano nos enteremos de que allá en el Medio Oriente algunos fanáticos enardecidos prendan fuego a algún texto pentecostés, si no es que la Biblia misma.

martes, 7 de febrero de 2012

Muestra de historietas




Con gran aceptación por parte de los alumnos, se llevó a cabo la primera muestra y lectura de historietas y fotohistorietas en el Cobach.

Cerca de 200 historietas y fotohistorietas fueron expuestas en un pequeño puesto de revistas que se improvisó en los patios de la escuela, en donde los alumnos podían acercarse y solicitar a los encargados del estanquillo alguna de las historietas o fotohistorietas que los propios alumnos de sexto semestre habían realizado.

Apoyados en diversos texto narrativos (cuentos, leyendas, mitos, corridos y canciones) los alumnos que cursan la materia de Estrategias de Lectura y Escritura II elaboraron historietas y fotohistorietas a través de las cuales ofrecieron sus propias adaptaciones gráficas de las historias leídas.

Poco a poco los estudiantes fueron dando forma a distintas narraciones gráficas, ofreciendo una muestra de su gran creatividad e ingenio.

Al cierre de esta actividad, los bachilleres tuvieron oportunidad de compartir su trabajo con el resto de la comunidad a través de un original puesto de revistas que los mismos alumnos ayudaron a levantar. Los visitantes podían llegar a El Estanquillo, solicitar la historieta o fotohistorieta de su interés y leerla en los alrededores bajo la consigna de regresarla al puesto en cuanto la terminaran.

Fue así que de pronto el área se vio llena de muchachos que leían divertidos e interesados las distintas propuestas visuales de sus compañeros.

Sin duda una de mis mejores experiencias como maestra.

viernes, 17 de junio de 2011


No puedo dormir. Me levanto a comer algo, quizá con algo en la panza recobre el sueño. Me han dolido los huesos. Puede ser que sea el resbalón del otro día en el baño, puede ser que mi cuerpo extrañe la práctica del yoga. Pero he faltado por lo mismo, estoy deprimida. La imagen de este perro esclavizado no me ha abandonado. Allí está él ahora, atado a esa corta cadena, no puede ni echarse porque la han dejado tan corta y sujetada de tal modo que no puede ni echarse. Todo esto me jode mucho, los albañiles no reparan en eso, están tan jodidos ellos que no pueden pensar en el perro. Pienso que su vida es tan miserable que no les queda ni un poco de compasión para este perro. A nadie le importa. Pienso que si llego y les digo que le aflojen la cadena un poco, que no lo torturen más, me verán como una loca, como un enemigo que molesta. Por qué mejor no nos trae un poco de agua a nosotros que estamos trabajando de sol a sol, por qué chingados piensa en esa bestia que nosotros no miramos ni de soslayo. Pinche vieja loca, mejor que se vaya al carajo, no sea que nos la vayamos a chingar por metiche. O mejor le soltamos al perro para que la muerda y le destroce la cara, a ver si sigue preocupándose por el animalito. Y luego está él, allí, jodido a más no poder, pagando una manda que sabe dios quién se la impuso. No hay santo alguno que pueda auxiliarlo, no hay un pinche santito que se apiade de él. Le tocó la mala suerte, le tocó la pinche puta mala suerte.

jueves, 20 de enero de 2011

¿Qué relación existe entre escritura e historia?


El vínculo entre escritura e historia es muy estrecho, dado que fue justamente a partir de la creación de un sistema gráfico de registro que comenzó la historia del hombre, hace aproximadamente 5500 años.

Quizá a algunos les suene un poco exagerada la idea de establecer el inicio de la historia del hombre, justamente a partir de la invención de la escritura, pues el acontecer humano, dirán, también se contruye a través de la oralidad. Otros, más acertados, argumentarán que las pinturas rupestres son también registros históricos del devenir humano.

Para entender con mayor claridad el vínculo al que hacemos referencia, conviene hacer un poco de historia, por cierto, a través de la escritura.

El hombre ha hablado desde hace más de 100 mil años. No es difícil imaginar que parte de su precario conocimiento del mundo era transmitido de generación a generación por medio de la palabra hablada, pero ésta, por su naturaleza, es efímera y fácilmente se distorisiona por razones tan simples como la falla en un oído, el ruido o el deliberado propósito de alterar la información. La escritura, por el contrario, tiene un carácter de permanencia, es decir, queda fijada en alguna superficie para ser interpretada hoy y posteriormente.

Las pinturas rupestres representan sin duda un importante registro de desarrollo de la humanidad, algunos de estos pictogramas dan cuenta de interesantísimas representaciones que muestran a hombres recolectando, cazando o pescando; otras incluso revelan aspectos de la cosmovisión del hombre primitivo, por no decirle, de momento, prehistórico. El problema con esta protoescritura es que carecía de una sistema articulado que permita, aun en nuestros días, comprender cabalmente qué era exactamente lo que pretendían registrar nuestros ancestros. Cuando vemos, por ejemplo, un bisonte tricolor en una cueva de Altamira que data de hace más de 50 mil años nos sorprendermos por su belleza (de hecho no es extraño oir la expresión arte rupestre), pero ignoramos si ésta bestia era venerada, temida, soñada o cazada. Reconocemos, eso sí, la capacidad del hombre primitivo para plasmar su pensamiento.

Pero escritura es un poco más que el sólo imprimir una huella en el tiempo, es necesario que ésta comprenda una serie de normatividades que la articulen y le den un sentido (significante y significado). Aunque el logro de una compejidad de esta naturaleza no es mérito de una sola cultura, se le atribuye a los sumerios la gloria de haber ideado un sistema de representación en forma de cuñas que, por primera vez en la historia de la humanidad, permitió registrar aspectos relacionados con el comercio y la sociedad.

Los sumerios, asentados en una zona muy pródiga, entre los ríos Tigris y Eufrates, lograron importantes avances en materia de agricultura, de modo que eso les permitió, por un lado, resolver asuntos relacionados con la alimentación de la población y, por otro, lograr exedentes en la producción que era menester colocar entre los pueblos vecinos. Las transacciones comerciales “obligaron”, por así decirlo, a los sumerios a establecer sistemas de intercabio comercial que regularan, de una manera clara y precisa, el mercado. La escritura cuneiforme, diseñada a la par de los logros agrícolas por pacientes e ingeniosos escribas que imprimían sus cuñas en tablillas de arcilla que luego ponían a secar al sol, fue, con el tiempo, la respuesta que permitió a los antiguos mesopotamios, lograr un desarrollo comercial de gran magnitud en sus tiempos.

La historia del hombre y, en gran medida la historia de la escritura, comienzan aquí, justamente en este momento. Los signos cuneiformes, que procedían de pictogramas estilizados, ahora se habían transformado en ideogramas, es decir, signos abstractos que representaban ideas. Con el tiempo y con la intervención de otros pueblos que adoptaron el sistema sumerio, la escritura mesopotámica fue modificándose hasta lograr que cada idieograma representara un fonema, pero esa es otra historia de la que por el momento no nos vamos a ocupar, baste señalar sin embargo que con la invención de la escritura el hombre pudo al fin registrar, con la mayor fidelidad nunca antes imaginada, sus leyes, sus conocimientos, sus dudas, sus miedos, sus penas, sus…Todo. Al fin, todo podía quedar inscrito para la posteridad.

sábado, 26 de junio de 2010

A propósito de la muerte de Michael Jackson

A un año de su ausencia

Estaba en Mexicali participando en una reunión de trabajo, al lado la compu, el Internet abierto en el portal de Hotmail, de vez en cuando echaba un vistazo a la página. Eran como las 4 y media, alcancé a leer que Michael Jackson sufría severos problemas respiratorios, luego, media hora más tarde, la noticia de la muerte apareció como una mala broma, hice clic en la foto y entonces la muerte se confirma, sentí una punzada en el pecho, interrumpí a la expositora que al frente hablaba sobre la reforma educativa y dije en voz alta:
-MurióMichael Jackson.
Silencio por unos segundos, la sesión de trabajo continuó pero alcancé a ver como la mayoría tomó su celular para confirmar algo que nadie acababa de creer.
Me acordé de Rolando cuando tenía nueve o diez años. Le encantaba ver a Michael Jackson, intentaba imitar sus pasos y su forma de cantar. Le envié un mensaje a su cel (luego me enteré que nunca le llegó), me acordé de golpe también de muchas cosas, de cuando éramos niños y nos fascinabamos con los Jackson Five, me acordé sobre todo de Luis, él era a quien más le gustaban. Luego reparé en que Michael Jackson era apenas 3 años más grande que yo, lo curioso es que no tenía consciencia de que fuera tan mayor, siempre lo había visto como un joven, casi un adolescente, y ahora me caía el veinte de que tenía la edad de un señor. De regreso a casa en la radio casi no se hablabla de otra cosa, cada rola que tocaban de Michael Jackson me recordaba una época de mi vida y comencé a sentir pesar y nostalgia por su muerte. Nunca fui fan de Michael Jackson pero creo que me agradaba bastante, además, no me gusta ponerme del lado de los jueces charlatanes que están siempre prestos a condenar la conducta de los otros. En un momento dado sonó la de Billy Jean y entonces sí tuve que contener una lágrima porque tampoco era cosa de dar la nota, y además porque entre los que allí viajábamos más de alguno había hecho comentarios desagradables sobre el ahora difunto.
Al llegar a Tijuana le hablé a Rolando para que fuera recogerme. Llegó con Paty, me subí al carro, los saludé, venían escuchando y acompañando en coro algo de Michael Jackson, supuse que ya se habrían enterado, luego, así, de pronto dije en voz alta:
-Qué mala onda que murió.
-¿Quién?- preguntaron los dos al mismo tiempo.
-Pues Michael Jackson. Qué, ¿no sabían?
Me miraron, se miraron, se quedaron mudos y luego noté que los dos lloraban en silencio.
Llegamos a la casa, nos abrazamos y sin decir nada supimos que algo más allá de la vida de Michael Jackson se había terminado.

miércoles, 9 de junio de 2010

La Sandía

Cuando lo vi se estaba comiendo una sandía jugosa, fresca, roja y crujiente. Convídame -le dije. Él estiró la mano y puso la fruta en mi boca. La mordí, luego se me quedó viendo, se acercó y me dio un beso húmedo, sabroso y tierno que yo recibí sin oponer resistencia. Desde entonces me he vuelto aficionada a las sandías.


Ejercicio de escritura: anécdota "Mi primer beso" en 60 palabras.

lunes, 19 de abril de 2010

¿Una década perdida?

De pronto perdí la cuenta de los años. De año en que vivimos. Intenté escribir la fecha en mi cuaderno de notas y atiné a poner sin problemas el mes, incluso el día, pero cuando estaba por escribir el año coloqué el 2 con firmeza, el 0 y luego titubié...¿En qué año estamos? ¿En el 2000? ¿En el 2009? Luego una fracción (¿fracción?) de segundo. Ah, creo que el 2010. Sí, estamos en el 2010. En pleno Siglo XXI. Me tardé en recordarlo ¿Es esta la señal de que en algún momento toda esta información que guarda mi cabeza quedará hecha una maraña, una madeja de recuerdos enredada sin ton ni son? Siento pánico. Si pierdo la memoria quién me orientará, quién estará lo suficientemente claro para desbaratar este enjambre de imágenes e historias que se desdibujan en mi mente.
Lo que debo hacer, pienso, es comenzar a escribir. Comenzar a llevar un registro y echarle un vistazo de vez en vez ¿Si pierdo la memoria recordaré revisar mis notas?
- Sí estamos en el 2010, ¿verdad?
- Sí. Estamos en el 2010 -me responden
Uff. Si me hubieran dicho que en el 2020 me habría asustado (¿más?). Entonces toda esta historia se habría titulado La pérdida de una década.

jueves, 18 de febrero de 2010

Yoga

Corrían finales de los 60's y principios de los 70's. Cursaba yo el tercero o cuarto de primaria. Tenía entonces 8 ó 9 años. Por un tiempo nos quedamos sin clases de gimnasia y entonces la profesora Genoveva, que era muy gorda y apenas se podía mover, me ponía a mí a dar la clase de yoga a mis compañeros. Salíamos al patio en camiseta y short blancos. Corríamos un rato y luego la profesora nos acomodaba en cinco o seis líneas de 7 o seis chamacos. Yo enfrente. Entonces comenzaba a hacer diferentes posiciones que bautizaba según recordaba su nombre y mis compañeros tratando de imitar las figuras: que la flor de loto, que el árbol, que ahora para atrás con las piernas dobladas, que el arco, que para arriba con los pies hacia el cielo, que la cigüeña y ... Todas las posiciones (ahora sé que se llaman ásanas) las tomaba yo de un libro de pasta roja que había en casa. Yoga para todos se llamaba. Yo nadamás veía las fotos y leía el pie de foto, con eso era suficiente para imitar las formas. Era muy flexible y me resultaba retador y divertido. Los discípulos, mis compañeros, seguían atentos mis indicaciones y a mí eso no me sorprendía. Ahora que han pasado casi cuarenta años, me lo explico pensando que también para ellos resultaba placentero y divertido estirarse tratando de lograr posiciones chistosas.
Recordé todo este episodio hoy mientras realizaba un relajación en mi clase de Yoga. Me tocó dar la clase porque el profesor no fue, yo me ofrezco y mis compañeros complacidos aceptan mi dirección. A mí me da una gran satisfacción poder coordinar la actividad, me siento feliz de que ellos confíen en mí y no puedo dejar de pensar que todo comenzó con aquel libro de pastas rojas y fotos en blanco y negro que me enganchó.

martes, 2 de febrero de 2010

La escritura para divertirnos.

Una de las actividades que propongo a mis alumnos en clase de Estrategias de Lectura y Escritura consiste en escribir un cuento corto. El texto debe estar conformado por puras palabras que empiecen con la misma letra (puede ser vocal o consonante). Es un ejercicio divertido y al mismo tiempo les permite a los muchachos ejercitar la estructura del cuento: introducción, desarrollo y desenlace.
A continuación ofrezco a mi lector uno de los ejemplos que yo misma elaboré en clase. También voy a compartir un ejemplo que me gustó de un par de alumnas.

Amaneció

Ácaros atacaron almohada al amanecer.
Amanda alarmada amenazó aniquilarlos, asesinarlos.
¡Animales abusivos¡, advirtió.
Acabaré administrándoles arsénico al atardecer.
Atarantados, ácaros abandonaron aposento al anochecer.

Acabó aquí

Otra forma divertida es escribir un texto breve usando una sola vocal, no importa con qué consonante empiece. Como hizo Óscar de la Borbolla en su antología Las vocales malditas.
Veamos un ejemplo que se me acaba de ocurrir.

La araña aplastada

Paca la araña acampa. Ana, alarmada, la ataca, la aplaca hasta aplastarla,acabarla.

Tan-tan

Bueno, en otra ocasión incluiré otros ejemplos de esta última propuesta. Por lo pronto va el texto prometido de mis alumnas.

Eugenio el elefante escandaloso

Estaba Elena en el espectáculo. El elefante era enorme; ella escamada examinaba escena. El elefante está emocionado, exasperado. Ella, entretanto, espera Esteban, el equilibrista.
El elefante escandaloso estropeó el enrejado, entorpeció el espectáculo. El empleado empeñose en entender el estrago. El elefante embistió el escaparate. El empleado exitósamente encarceló el enorme elefante escandaloso engañándolo. Esteban entendió el enojo de este elefante, entonces extrajo especias, Eugenio el elefante, engullolas, entonces encantado estuvo.
Elena eliminó espanto, embelleció, encontrose equilibrista, espectáculo entusiasmada examinó.
End

Por Silvia Ninozhka Andonaegui y Martha Corina Sotelo R

Esto es todo en esta entrega. Nos vemos pronto (espero) en una nueva experiencia con las letras.



miércoles, 13 de enero de 2010

Nuevo año, nuevos retos


Ha transcurrido casi la primera quincena del enero del 2010 y desde aquí envío un saludo sincero y mi deseo de que todo transcurra armoniosamente.
Aunque ya se ha dicho mucho sobre la relatividad del tiempo, aprovecho este reinicio de año para renovar mis votos de incipiente escritora (bloguera). Lo haré dando inicio a un par de nuevos espacios. Uno dedicado a la difusión de la lectura (sin mayores pretenciones que no sean las de compartir recomendaciones de las cosas que van cayendo en mis manos (en mis ojos, en mi cabeza, en mi corazón o en mi hígado, si se da el caso). La otra minucia de la que aquí haré referencia es mi actividad docente, esta vez más enfocada a mis alumnos que a mis colegas (lo que no significa que estén exentos de este espacio).
Demos pues comienzo a la primera minucia del día. Se trata del libro Repugnante pajarraco y otros regalos, de Francisco Hinojosa, texto recomendado para niños entre 7 y 9 años. El protagonista es Quique Botana, quien en su cumpleaños recibe una serie de regalos que luego van a ser el pretexto para contarnos una buena cantidad de aventuras que nos irán mostrando cómo es su mundo familiar, escolar y su círculo de amigos.
Así, un helicóptero fuera de control puede causar severos estragos en un supermercado, un perico parlanchín desatar la furia de un papá que detesta las mascotas, un cuchara mágica hacer que Quique al fin logre buenas notas en la escuela o enfrentar verdaderas complicaciones para deshacerse del suéter que tejió la tía Eulalia.
Repugnante pajarraco y otros regalos en un texto adecuado para hacer pasar un rato agradable a esos niños que apenas se están interesando en la lectura y que requieren de lecturas sencillas cuyas historias seguramente tienen que ver con las cosas que les pasan en su vida cotidiana.

De cómo llegó este libro a mis manos.

Este texto me lo prestó mi alumna Jessica Mendoza, luego de de haberles leído en clase a los muchachos La peor señora del mundo (de vez en cuando me doy licencia de leer a mis alumnos bachilleres algún texto narrativo de esos que son considerados sólo para niños). Aunque lo empecé a leer de buena gana, la primera parte me pareció tan previsible que casi lo abandono. En eso mi amiga Amalia me pidió que le recomendara un libro para Cristy, su hija de 10 años, quien a diferencia de su hermano Ricardo, que desde los 10 años ya leía a Harry Potter, no le llama mucho la atención la lectura, aunque tiene que hacerlo por recomendación (tarea de la escuela).
Ya antes le había prestado a mi amiga otra serie de textos infantiles de mi colección, y no se me ocurría ningún otro que pudiera interesarle. De modo que retomé el de Repugnante..., me puse en los zapatos de Cristy y comencé a disfrutarlo. Mañana mismo se lo voy a prestar a Amalia y le he pedido ya que observe la reacción de Cristy, veremos si realmente resultó un texto enganchador y la misión fue cumplida.

lunes, 18 de mayo de 2009

Bora


Esta es la foto de Bora. Quiero compatirla para que todos los lectores de Minucias la conozcan. En la imagen luce un poco melancólica, pero he de decirles que es una perrita muy alegre y jacarandosa.

martes, 5 de mayo de 2009

Lectura recomenda

Hermanos:
A pesar de que reconozco que la lectura más apropiada para los miembros de esta congregación es La vida de los santos, obra publicada en cuatro tomos, me tomo la licencia de recomendaros que dirijan su mirada en una obra pagana, cuyo protagonista es nada menos que un paquidérmico animal. Se trata de El viaje del Elefante, la novela más reciente del escritor portugués José Saramago. Muy divertida crónica que relata el viaje que este animal de casi cuatro toneladas de peso tuvo que hacer, por capricho de cierto rey portugués de la edad media, desde las costas lucitanas hasta los alpes suizos. Es una travesía llena de humanidad, es decir, de todo eso que compone a la raza humana, caprichos, proezas, solidaridad, mezquindad, en fin, mucha sabiduría encierra esta obra.
Los saludo fraternalmente.

martes, 14 de abril de 2009

renacer

Renacer o morir, morir de tristeza, de angustia por no intentar cambiar, modificar todo eso que nos causa tanto daño, tanta angustia e insomnio, perder la oportunidad de convertirte en otro ser, más seguro, quizá que habla menos pero piensa más, intentarlo cada día, cada instante, cada vez que vuelvo a lo mismo, la misma cantaleta, por eso renacer es la única forma de no morir, volver a crearnos, moldearnos a gusto propio, no de los demás, ser uno mismo, eso es lo que hoy ando buscando, la manera de estar a gusto con mi ser, con lo que queda de él, darle otra oportunidad, cada día que pasa, cada segundo podemos volver a ser eso que hace rato quedó en tan desdibujado ser.